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6 de marzo
Día Internacional del Glaucoma

HACIENDO PREVENCION: HOY GLAUCOMA

El glaucoma es la segunda causa de ceguera en el mundo. Su prevalencia varía del 2 al 2,5% en individuos mayores a 40 años y asciende a 6,6% en sujetos mayores a 75 años.

Debido a que en la mayoría de los casos es una enfermedad asintomática (sin síntomas),   puede pasar inadvertida. Está demostrado que la mitad de los individuos que la padecen desconocen su existencia.

Bajo el nombre de glaucoma se agrupa un conjunto de enfermedades caracterizadas por un daño al nervio óptico, que tienen generalmente como rasgo principal el aumento sostenido de la presión intraocular.

De no mediar un tratamiento apropiado, producen daño en las células ganglionares retinianas que se traduce en pérdida de la función visual y en deterioro de la calidad de vida.

Al principio el daño del nervio óptico no altera la capacidad visual, el daño anatómico puede hoy confirmarse antes del daño funcional con imágenes del nervio como la tomografía de nervio óptico (HRT) o Tomografía de coherencia Optica (OCT).


Tonometría: medición de la presión del ojo. Se coloca una gota de anestesia local, es un procedimiento muy simple y no duele

HRT: tomografía del nervio óptico, nos muestra si su forma es normal o patológica

Retinografía: fotografía de la retina; se debe realizar con la pupila dilatada

Campo visual: permite detectar si hay lesiones periféricas

Si la enfermedad prosigue se produce un daño del campo visual, detectable con exámenes funcionales de rutina (campo visual computarizado). Por último se altera la agudeza visual central hasta la ceguera irreversible.

El glaucoma se divide en términos generales en Glaucoma primario de ángulo abierto, de ángulo cerrado y secundarios a otras enfermedades.

La mayoría de ellos trascurre sin síntomas y es el deber del oftalmólogo realizar la toma de la presión intraocular y la observación del nervio óptico para descartar esta enfermedad en cada consulta.

En un menor número de casos puede debutar el paciente con un cuadro agudo de glaucoma (ángulo cerrado), en el cual los síntomas son muy floridos, con nauseas, vómitos, dolor ocular y cefalea intensa, acompañados de signos como el ojo rojo y una presión ocular muy elevada.

La Academia Americana de Oftalmología propone en individuos sanos controlar la presión intraocular al menos cada 5 años.

Una vez realizado el diagnóstico el tratamiento es crónico, el cual puede realizarse con medicaciones locales, sistémicas, láser y/o cirugía.

Es importante personalizar el tratamiento ya que este debe ser planeado individualmente para cada paciente, teniendo en cuenta el grado de daño del nervio óptico, el nivel de la presión ocular, la tolerancia a cada fármaco, la calidad y expectativa de vida del paciente, entre otros rasgos.

Es importante tener en cuenta que en todos los casos la ceguera es prevenible con un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Dra. Gabriela Volpe, MN 86.429, Oftalmóloga
Miembro de la Asociación Argentina de Glaucoma
Miembro de la Fundación para la Investigación del Glaucoma

 

http://www.medicinaorexpertos.com.ar/mirarte.htm
última actualización: 24 de octubre de 2006